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LA BOLSA ARGENTINA DE CARA AL 2017

Admin 7 diciembre, 2016

A poco menos de un mes de finalizar el año 2016, comienzan a hacerse algunos balances de lo que ha sido el año en términos de inversión y es posible considerar que el mercado de Lebacs se lleve todos los premios.

Si bien es cierto que el mercado de bonos también ha tenido un gran desempeño anual, quizás las bajas de las últimas semanas en los bonos medios y largos empañen la campaña.

Por su parte, algunos pueden decir que por un año más la bolsa argentina no se ha quedado atrás en cuanto al rendimiento conseguido, ya que, a la fecha, el principal índice Merval ha logrado acumular una utilidad cercana al 46% en términos de pesos y del 18% en términos de dólares. Sin embargo, también es cierto que este rendimiento arrojado por el mercado bursátil podría sesgar el análisis, dado que dicho rendimiento estuvo potenciado principalmente por el gran avance desarrollado a lo largo del 2016 por la acción de Petrobras, que ha sido la acción de mayor ponderación dentro del índice principal. De hecho, las condiciones cambian bastante cuando analizamos el rendimiento señalado por el índice Merval argentino, donde acciones como Petrobras (APBR) y Tenaris (TS) ya no forman parte de este, dado que en el mismo período de tiempo el índice apenas obtuvo un rendimiento del 22% en términos de pesos (perdió contra inflación y plazos fijos), en tanto que en términos de dólares el rendimiento es negativo en un 0,6 por ciento.

Sin lugar a dudas, este dato debe ser considerado un llamado de atención a todos los inversores de acciones locales, ya que podría advertirnos ante cierto cansancio de la tendencia alcista de mediano a largo plazo, que, por cierto, acumula ya cuatro años consecutivos de ganancias tanto en términos de pesos como en dólares.

Como hemos planteado en alguna otra oportunidad, creemos que el ciclo alcista del mercado bursátil argentino que diera inicio en la crisis del año 2001 aún presenta mayor potencial de desarrollo. De hecho, nuestra lectura analítica indica que todo bull market (mercado alcista) suele tener tres fases de desarrollo. Una primera fase basada en el valor, donde, a pesar de que el contexto suele ser caótico y de mucha incertidumbre, el inversor entiende que los activos financieros se encuentran baratos, lo que lo motiva a la compra de estos, esperando la posterior recuperación de sus precios en la medida de que dicho contexto de caos vaya menguando; situación que se asemeja a lo ocurrido con el mercado local entre los años 2002 y 2007.

Luego, surge una segunda fase de ciclo alcista, basada principalmente en las expectativas, en la que, si bien el contexto general es de cautela, ya que se registran ciertas mejoras en datos macro y micro, aún no florece el optimismo y a pesar de ello el inversor ingresa invertido al mercado con base principalmente en las expectativas de lo que vendrá; situación que ha venido impulsando el avance del mercado accionario local en los últimos tres años.

Sin embargo, creemos que al mercado argentino aún le resta desarrollar una tercera y última fase de su bull market, que es la que está liderada por la confianza generalizada de los participantes. En efecto, es aquella que se desarrolla en contexto que resulta ser el ideal para la mayoría, donde los datos macros y micros justifican plenamente el crecimiento y es en este momento en que, aun cuando muchos activos han tenido valorizaciones considerables, la confianza y el ingreso de nuevos participantes termina por consolidar el ciclo ascendente.

De acuerdo con nuestra lectura analítica, el mercado bursátil argentino todavía no ha desarrollado esa fase de confianza generalizada y es por ello que, visto de mediano a largo plazo, creemos que resta mucho recorrido del bull market.

Ahora, del mismo modo que somos optimistas de fondo con el mercado accionario local, también debemos decir que dudamos con respecto a la posibilidad de que esta fase de confianza generalizada se dé en forma directa hacia el próximo año 2017. Por el contrario, entendemos que, previo a la habilitación de dicha etapa de optimismo y de mayores ganancias para nuestro mercado, resulta posible que tengamos un ajuste o una corrección parcial mayor a las ganancias acumuladas en los últimos cuatro años, para que con posterioridad el avance de precio como continuación del bull market retome su curso.

En efecto, hasta el momento, el índice Merval en términos de dólares ha conseguido su máxima cotización en instancias de 1.215 dólares, en el pasado mes de octubre. Según nuestro análisis, la zona de máximo testeada que va entre los 1.200-1.350 dólares representa una resistencia clave. En este sentido, afirmamos que, en la medida en que los precios no rebasen esa zona hacia las próximas semanas o bien los próximos meses, el índice estará vulnerable de habilitar un proceso de corrección parcial mayor a las ganancias de los últimos años, con chances de regresar hacia instancias de soportes en 850-800 dólares, sin descartar incluso un acceso hacia niveles de 700-650 dólares, para que recién luego el avance de precio quede retomado, y así dar continuación al ciclo alcista de largo plazo iniciado en el año 2001.

Actualmente, con debilidades del índice por debajo de la zona de 1.000-970 dólares, estaremos en condiciones de confirmar que la corrección mayor favorecida ha tomado vida para este mercado.

mervs

En relación con lo propuesto, sostenemos que el inversor debe ser cauteloso en la operatoria hacia los próximos meses; es de esperar que el mercado se mantenga selectivo y con cierta volatilidad hasta tanto defina tendencia, con lo cual siegue siendo nuestra principal sugerencia la de priorizar el trading en este momento por sobre el posicionamiento. Creemos, en efecto, que, de habilitarse la corrección mayor del índice planteada más arriba, el mercado nos entregará una nueva oportunidad de compra de mediano plazo. Sin embargo, habrá que saber manejar la ansiedad y las emociones en términos generales.

Actualmente, sólo en el eventual caso de que el avance del índice se extienda en forma directa por encima de la zona de 1.200-1.350 dólares propuesta y que dicho eventual quiebre se materialice con un incremento sustancial del volumen operativo, nuestras expectativas de corrección mayor hacia los próximos meses podrían quedar comprometidas y en tal hipótesis deberemos asumir que la habilitación a la fase alcista final de bull market, aquella que denominamos “fase de confianza”, se dará, entonces sí, en forma directa hacia el próximo año.

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