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ANÁLISIS TÉCNICO: EL BONAR 2024, CON BUENAS PERSPECTIVAS TÉCNICAS

Admin 26 febrero, 2019

Entre el mes de octubre del año 2017 y el mes de diciembre del pasado año 2018, los bonos soberanos argentinos han sufrido una fuerte caída en su paridad, generando una importante ciclotimia en los tenedores y en los participantes del mercado en general, pasando a ser estos de “los más atractivos de la región” por el rendimiento que ofrecían aún a pesar de la fuerte compresión de spread que habían tenido con el avance desde finales del año 2015 principalmente, para pasar a ser ahora de “los bonos más cuestionados de la región, incluso según se comenta, con cierto riesgo de default”.

Es cierto que los mercados son dinámicos y es natural que en esa dinámica veamos cambios de humor en los participantes y obviamente en sus expectativas. De hecho, es habitual esperar que así como un gran movimiento de subida en el precio de un activo genere entusiasmo y confianza en quienes participan de ese mercado, este estado se desvanezca cuando las condiciones cambian y el activo retrocede en su cotización. Por este motivo es que se dice que los mercados, además de ser cíclicos, también son ciclotímicos.

Ahora, resulta  interesante analizar lo que viene ocurriendo en los bonos locales durante lo que va del presente año 2019, ya que estos han logrado recuperar parcialmente posiciones perdidas en el último año y es esta recuperación observada la que una vez más despierta el interés de los inversores y aquellos mismos que hacia finales del pasado año 2018 tomaban la decisión de venta de estos bonos, por el efecto emocional que provocó la caída de las paridades (miedo a un default o reprogramación de pago de algunas emisiones), actualmente vuelven a evaluar, aunque aún con bastantes dudas, el retorno del lado comprador de esos mismo bonos que vendieron en su oportunidad.

Está claro y nadie duda que estamos en un contexto de mucha incertidumbre económica y principalmente política, al ser este año 2019 un año de elecciones presidenciales, sin embargo también sabemos que en estos casos los mercados no se mantienen ajenos a lo que pueda ocurrir, por el contrario están al pendiente de cada evento que permita vislumbrar un escenario posible y a partir de ello clarifique la conveniencia de posicionamiento en uno u otro activo.

Pero quienes leen nuestros análisis habitualmente saben que lo nuestro no es ni el análisis económico, ni el análisis político lo que nos lleva a identificar un escenario tentativo respecto al comportamiento de precios para los diferentes activos, sino que desde nuestra perspectiva de análisis, los mercados expresan expectativas y por ello nuestro análisis apunta justamente a identificar posible escenarios a partir de reconocer patrones de comportamiento de los participantes de este mercado, que quedan expresados en el accionar del precio y que muchas veces entregan mucha más información de lo que el mismo mercado conoce y esto es lo que se llama análisis técnico.

En este sentido, tomando como referencia uno de los bonos más negociados en el mercado, como el BONAR 2024 (AY24), que por cierto ha sido uno de los más cuestionados por estos meses y que mucho se ha hablado sobre un posible default o reprogramación de deuda, para aplicar herramientas del análisis técnico y a partir de ellas inferir un comportamiento posible de lo que pueda pasar con el precio de este activo hacia los próximos meses e incluso hacia los próximos años.

En primera instancia, vale recordar que este bono nace a mediados del año 2014, con la intención de que forme parte de la indemnización a Repsol por la expropiación de YPF. Fue hacia agosto del año 2014 que este bono alcanzaba su cotización más baja desde su emisión, ubicándose en niveles actuales de 61 dólares a valor limpio (descontados los interés pagados) y fue desde entonces que se inicia un importante ciclo de avance en su cotización que logró colocarse por encima de su paridad hacia finales del año 2016, para alcanzar justamente hacia el mes de octubre del año 2017 su máxima cotización en niveles actuales de 108.4 dólares a valor limpio, lo que colocó su rendimiento anual por debajo del 4%.

Fue a partir de esos máximos registrados en octubre del año 2017 que se inicia el proceso de recorte mayor desarrollado durante todo el pasado año 2018 y que terminó por llevar  la cotización de este bono hacia instancias de 89-88.5 dólares a valor limpio en diciembre pasado , con rendimientos cercanos al 13%.

ay24 semanal cronista

Si bien durante el presente año el bono ha logrado recuperar parcialmente el terreno perdido, regresando hacia instancias de 100.6 dólares y a rendimientos del 9.5-9.4%, generando algo de tranquilidad en lo inversores, durante las últimas dos semanas hemos tenido nuevos recortes en el precio y tras ello, como es habitual, los fantasmas bajistas y las emociones negativas renacen.

Sin embargo, resulta interesante  destacar que desde nuestra perspectiva analítica, las expectativas para el futuro de este bono se ven bastante favorables. En efecto, creemos que el ciclo alcista del bono iniciado en los mínimos del agosto del año 2014 aún presenta potencial de desarrollo, siendo la baja del pasado año 2018 sólo una corrección temporal de dicho ciclo ascendente. Idealmente esta corrección habría alcanzado su piso en los mínimos de diciembre pasado en torno a los 89-88.5 dólares a valor limpio y desde entonces se encontraría en fuerza un nuevo segmento de avance, que esperamos en los próximos meses permita llevar el precio de regreso hacia los máximos históricos del pasado año 2017 e incluso buscando acceder hacia instancias superiores para adelante.

Como este bono comienza próximamente a pagar amortización de capital, obviamente el precio de la paridad se verá afectado, sin embargo como el análisis se realiza con precio limpio, entonces las expectativas de comportamiento no cambiarán y por ello en la medida que los precios no se regresen por debajo del mínimo de diciembre pasado, entonces estas seguirán apuntando hacia un desarrollo expansivo del precio que finalmente lo lleve por encima de los máximos del año 2018 hacia adelante.

En lo que respecta al corto plazo, el recorte de las últimas semanas concentra su principal contención en la zona de 96-93 dólares y por lo tanto, en la medida que esta zona no sea quebrada estaremos expectantes que tras este recorte, el avance quede retomado, buscando atacar la resistencia de 102-104 dólares y más tarde ante el quiebre de esa zona liberar el camino de alza mayor proyectado a nuevos máximos.

Como mencionaba anteriormente, para los analistas técnicos el comportamiento de los precios de los activos nos dan información fehaciente de las expectativas de los participantes, por ello creemos que sólo en el eventual caso que tengamos debilidades del bono que perforen los soportes de 96-93 dólares y luego los mínimos de diciembre del pasado año 2018, ubicados a valor limpio actualmente en torno a los 89-88.5 dólares, estas expectativas alcistas de fondo quedarán comprometidas y en tal caso sí deberemos elevar el nivel de alerta ante lo que pueda pasar hacia adelante con este activo. Veremos…

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